El País Vasco

El camping está ubicado a tan sólo 10 km de Bayona. Dejará entonces el territorio gascón para descubrir un mundo en el que los habitantes están profundamente orgullosos de su cultura y de sus tradiciones.

Déjese guiar por el País Vasco para completar sus vacaciones. ¡Cambio de aires garantizado!
Ya sea amante de la montaña o aficionado a las hermosas playas salvajes, el País Vasco le encantará por sus múltiples facetas.
Las ciudades costeras le ofrecerán la belleza de sus paisajes escarpados y de las playas de arena y la variedad de actividades náuticas (surf, piragua, surf de remo, submarinismo, vela, etc.), mientras que los pueblos del interior le conquistarán por sus colores (rojo pimiento), sus costumbres (fiestas locales con cantos y bailes vascos, deporte tradicional: la pelota vasca), su carácter y su gastronomía sin igual (queso de oveja, pimiento de Espelette, axoa de ternera, pastel vasco y por supuesto el famoso jamón de Bayona).

El País Vasco es también una historia de hombres, destacados en los numerosos emplazamientos y museos de la región.
Por último, para satisfacer sus necesidades de grandes espacios, podrá disfrutar de un gran número de rutas de senderismo: Larrún, Baïgura, los valles de Aspe y de Ossau, donde podrá cruzarse con un pottoka (pequeño caballo local que vive en las montañas) y con muchos más animales: gamuzas, urogallos, marmotas, buitres leonados y… ¡osos! Más información: http://pays-basque.tourisme64.com

Ciudades para descubrir:
Bayona: ineludible ciudad de arte e historia, con su catedral gótica, sus murallas, su claustro, el museo vasco y el Château-Vieux. Para descubrir: los diferentes barrios de la ciudad, su centro peatonal, su mercado en las Halles, el taller del jamón de Bayona y el del chocolate. Ciudad deportiva (remo, rugby, pelota vasca, golf) y festiva (Fiestas de julio), Bayona también es una ciudad tranquila gracias a los dos ríos que la atraviesan.

La Bastide-Clairence: pintoresco pueblo de pasado medieval, esta bastida navarra ha sido clasificada como uno de los pueblos más bellos de Francia.

Biarritz: una de las localidades costeras más prestigiosas de la costa atlántica francesa.

Ineludibles: su paseo marítimo hasta la Roca de la Virgen, el Museo del Mar, que traza la historia de la ciudad marcada por la pesca de la ballena, el Hotel du Palais, que en el pasado fue la residencia de la emperatriz Eugenia, y su pequeño puerto pesquero típico, ideal para saborear pescados y mariscos.

Getaria: pequeño pueblo de pescadores, con un fuerte carácter vasco, y que dispone de unas magníficas playas salvajes en las que el surf es rey.
El camino del litoral que une Bidart y Hendaya pasa por esta escarpada costa.

San Juan de Luz / Ciboure: ciudad que conoció su momento de gloria con la boda real de Luis XIV y la infanta María Teresa de Austria; costa marítima bordeada de casas de entramado; pequeño puerto pesquero. La bahía de San Juan de Luz, ideal para bañarse en familia cuando el océano está embravecido, está rodeada por las montañas de Labort y de Guipúzcoa. Gran número de actividades náuticas.

Ascain: pueblo con encanto, de arquitectura típicamente labourdine (de Labort) y vasca. No dejar de ver el frontón y el trinquete en el centro del pueblo, la iglesia, la sidrería y las múltiples rutas de senderismo.

Posibilidad de subir a Larrún (905 m) desde Ascain: 10 km, 4h30 para un buen senderista (excepcionales vistas); los menos deportistas podrán tomar el pequeño tren de cremallera que parte de Sare.

Espelette: ubicado al pie de las montañas, Espelette es uno de los coloridos lugares que mejor ilustran el encanto del País Vasco. El burgo es muy bonito: calles bordeadas de casas blancas, llenas de flores, con carpintería verde o roja y sillares, y cuyas fachadas están decoradas con el famoso pimiento AOC-AOP (denominación de origen controlada), que ha dado fama a esta localidad.

Ainhoa: comuna fronteriza con España, pequeño pueblo etapa del Camino de Santiago, casas típicas de fachadas rojas y blancas, pueblo clasificado como uno de los “pueblos más bellos de Francia”.

San Juan Pie de Puerto: etapa ineludible de sus vacaciones, San Juan Pie de Puerto es una ciudad medieval que mezcla tradiciones (fábrica de alpargatas) y arte de vivir. Para descubrir: el corazón histórico de la ciudadela remodelada por Vauban, la Puerta de Santiago, la arquitectura de las casas vascas de los comerciantes y artesanos, la prisión de los Obispos.
Esta ciudad también es el punto de partida de un gran número de excursiones: Aldudes y sus productos locales de calidad, los viñedos de Irouléguy, las aguas bravas del río Nive (descenso de cañones, rafting) o también Iraty, que alberga el mayor bosque de hayas de Europa.